MUERE AKIRA ENDO, EL INVENTOR DE LAS PASTILLAS PARA EL COLESTEROL

Akira Endo solía contar que su inspiración fue Alexander Fleming, el investigador que descubrió cómo algunos hongos pueden producir penicilina. Este japonés, nacido en la prefectura de Akita, en 1933, comenzó a cultivar en los años 70 miles de especies de hongos en busca de alguna sustancia que bloquease la producción de colesterol. Durante un periodo de estudio en EE UU había visto los estragos de las enfermedades cardiovasculares, entonces la primera causa de muerte del país. Gracias a su trabajo, en 1987, se aprobó la lovastatina, la primera estatina, una clase de fármacos que ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos y toman a diario millones de personas en todo el mundo. En 2017, la revista The Lancet publicó una revisión de estudios que estimaba que estas pastillas evitaban 80.000 infartos e ictus todos los años. Las cifras de negocio asociadas al descubrimiento también son descomunales. Solo una de estas estatinas, Lipitor (atorvastatina), el producto estrella de Pfizer, tuvo unas ventas de más de 120.000 millones de dólares entre 1996 y 2011. Según informaron ayer sus familiares, Endo murió el pasado 5 de junio a los 90 años.

Aunque hay discusión sobre quién debe tomar estatinas (hay quien defiende que el 40% de la población y otros que el 20%) y cuáles son los niveles de colesterol a partir de los cuales sus beneficios superan sus riesgos potenciales, no hay duda de que son uno de los medicamentos con mayor impacto de la historia. Tras conocerse la muerte de Endo, se volvieron a escuchar voces de expertos que lamentaban que nunca recibiese el Nobel. En BBC News, Bryan Williams, director científico de la Fundación Británica del Corazón, lo ha comparado con Fleming y ha afirmado que sus descubrimientos “han transformado absolutamente la prevención de las enfermedades de corazón y el ictus”. Para Williams, es sorprendente que “el hombre que comenzó con el proceso de afrontar el problema del colesterol y proporcionó un tratamiento que salvó la vida a millones de personas nunca haya recibido el premio [Nobel]”.

Endo, nacido en una zona rural de Japón, estudió bioquímica en la Universidad de Tokohu, donde se licenció en 1957. Poco después, se unió a la farmacéutica Sankyo, predecesora de la actual Daiichi Sankyo. Después de un breve paso por EE UU, regresó a Japón, donde empezó a buscar formas para inhibir la producción de colesterol en el hígado, un mecanismo que le parecía más eficaz que la dieta. Tras dos años de trabajo, en 1973, encontró esa sustancia en un tipo de moho azul que crecía en el arroz de un comerciante de Kyoto. Después de años de desarrollo de la sustancia, Merck & Co lanzó la primera estatina en 1987. Muchas otras compañías, incluida Sankyo, han comercializado fármacos similares desde entonces.

Endo fue profesor de la Universidad de Tokyo entre 1986 y 1997 y fue nombrado profesor honorario en 2008. Aunque no recibió el Nobel, tuvo numerosos reconocimientos, como el de Persona de Mérito Cultural por sus contribuciones a la ciencia, del Gobierno de Japón, o el premio Lasker, uno de los más prestigiosos de EE UU.

Endo también tuvo una postura ambivalente sobre su propio descubrimiento. En una entrevista con The Wall Street Journal en 2016 contó que tomó Mevacor, un tipo de estatina, durante un breve periodo, pero decidió abandonar el tratamiento y reducir su colesterol haciendo más ejercicio. Años después volvió a usar los fármacos que legó al mundo, que han salvado millones de vidas y generado millones en ganancias para la industria farmacéutica.

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